Esta encantadora finca rústica, situada en las afueras de Sóller, ofrece innumerables ventajas como su orientación hacia el sur, el fácil acceso en coche, amplio espacio para estacionamiento, tranquilidad y unas espectaculares vistas panorámicas.
La propiedad conserva su fachada original y otros elementos tradicionales como las vigas a la vista y una sólida puerta de madera maciza. Frente a la casa encontramos la terraza principal: un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de cenas al aire libre.
Al entrar, encontramos un espacioso recibidor que conduce a la sala de estar y la cocina. En la planta superior hay dos dormitorios, un baño y una soleada terraza adicional. Existe la posibilidad de integrar los cobertizos exteriores para crear nuevos ambientes.
Los 3000m2 de terreno se dividen en terrazas con una gran variedad de árboles frutales y un hermoso huerto.
Un rincón realmente único en el corazón de la Sierra de Tramontana.